Votar debería ser siempre por las razones correctas. No deberían
de haber intereses creados alrededor del voto en favor de unos cuantos. Asistir
a la casilla el día de la elección debería ser también, por convicción propia.
Sin amenazas o anteponiendo un beneficio económico personal.
Pero así como el voto es un derecho y una obligación, creo
que como miembros de la sociedad, el sentido crítico es también un punto
importante dentro de la lista de obligaciones que cómo ciudadanos tenemos. El poder analizar y criticar a nuestros
candidatos es, o debería ser, parte medular del proceso democrático. Distinguir
a los malos de los buenos no es fácil ni se puede hacer a simple vista pero es más fácil si
el elige a los más preparados, los que mejor papel hayan hecho si ya ocuparon
un cargo publico o quienes estén rodeados de la mejor gente que los ayude a
desempeñar su cargo. Esto se logra haciendo uso de esta capacidad critica y analítica
que tenemos que poner en practica.
Es así como en pleno uso de nuestras facultades la simple practica
de dos derechos y obligaciones puede contribuir a la mejora del país. Haciendo
lo propio, podemos cooperar de otra
manera. Compartiendo información o denunciando cualquier anomalía. El día de la
elección es fundamental que vigilemos que el proceso sea llevado de manera
honesta y neutral, sin favorecer a nadie. Que los funcionarios hagan bien su
trabajo y que los partidos respeten la decisión de la sociedad. Debemos estar
pendientes que en este proceso que llega a su etapa final, todos los ciudadanos
nos comportemos a la altura de lo que el país necesita. No debemos permitir ser
usados como arma o grupo de choque por parte de los grupos políticos. Y si el
resultado de la elección no cumple con los estándares de una elección limpia
debemos cuestionar a quienes la llevaron a cabo, así como sus procesos y decisiones.
Si hacemos uso de nuestros derechos y ejercemos
nuestras obligaciones para con la democracia, lograremos de a poco que nuestro
país cambie para bien. Lograremos que la
ciudadanía sea el actor político que México requiere.